La serie Entre Ruinas y Rituales surge de una reflexión sobre el territorio, la memoria y la transformación de la materia. A través de esculturas construidas en acero oxidado y materiales industriales reciclados, Daniel Criales desarrolla un cuerpo de obra que evoca vestigios arqueológicos, organismos minerales y fragmentos de una civilización en permanente transformación.
Las piezas habitan un espacio intermedio entre lo ancestral y lo contemporáneo. Sus superficies corroídas, ensamblajes metálicos y procesos de oxidación natural convierten al tiempo en un elemento activo dentro de la construcción de la obra. Expuestas durante semanas o meses a la intemperie, las esculturas permiten que la humedad, el clima y la corrosión intervengan directamente sobre la materia, generando una memoria física inscrita en el metal.
Inspirada en los cerros orientales de Bogotá y en la experiencia del paisaje andino como territorio espiritual y vivo, la serie propone una mirada sobre la naturaleza entendida no solo como entorno, sino como entidad sagrada y espacio de memoria colectiva.
La noción de ruina dentro de la serie no se relaciona únicamente con destrucción o abandono, sino con transformación y permanencia. Las esculturas funcionan como testimonios materiales de la fragilidad humana y de la tensión constante entre industria y naturaleza. El metal, símbolo de progreso y modernidad, retorna lentamente a un estado mineral, recordando que toda construcción humana permanece inevitablemente ligada a los ciclos de la tierra.
Entre formas orgánicas, geometrías erosionadas y estructuras que parecen emerger del paisaje, Entre Ruinas y Rituales configura una arqueología imaginaria donde pasado, presente y futuro dialogan dentro de una misma temporalidad.