(Ciudad de México, 1927 – 2004)
Pintor y grabador cuya obra es considerada una de las más poéticas y sutiles dentro de la plástica mexicana del siglo XX. Estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda" y, gracias a una beca del gobierno francés, se trasladó a París en la década de los 60. Su estancia en Europa fue decisiva, ya que ahí se alejó definitivamente del realismo para sumergirse en una abstracción lírica de corte metafísico, influenciado por la atmósfera del arte europeo pero manteniendo una sensibilidad profundamente mexicana.
Su estilo se distingue por la creación de espacios etéreos donde la luz y la sombra juegan un papel protagónico. La obra de Zanabria no busca representar objetos concretos, sino atmósferas; sus lienzos suelen presentar formas orgánicas y texturas delicadas que evocan el paso del tiempo, la memoria o el silencio. Utilizó una paleta de colores contenida y elegante, logrando que sus cuadros parezcan emanar una luz interior. Esta búsqueda de lo intangible lo convirtió en un referente para aquellos que buscaban un arte más espiritual y menos narrativo.
A lo largo de su carrera, recibió importantes distinciones como el Premio de Adquisición del Salón de la Plástica Mexicana y el reconocimiento en diversas bienales internacionales. Su legado es fundamental para entender la evolución de la pintura abstracta en México, y sus piezas forman parte de acervos prestigiosos como el del Museo de Arte Moderno (CDMX) y la Colección de Arte de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP). Es recordado como un "maestro de las sutilezas", capaz de convertir el lienzo en un espejo de la introspección.
En la colección de arte UDLAP se encuentran dos de sus obras las cuales son de Talavera y las cuales llevan el nombre de “El baño de Diana” y “Landrix”.
Pintor y grabador cuya obra es considerada una de las más poéticas y sutiles dentro de la plástica mexicana del siglo XX. Estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda" y, gracias a una beca del gobierno francés, se trasladó a París en la década de los 60. Su estancia en Europa fue decisiva, ya que ahí se alejó definitivamente del realismo para sumergirse en una abstracción lírica de corte metafísico, influenciado por la atmósfera del arte europeo pero manteniendo una sensibilidad profundamente mexicana.
Su estilo se distingue por la creación de espacios etéreos donde la luz y la sombra juegan un papel protagónico. La obra de Zanabria no busca representar objetos concretos, sino atmósferas; sus lienzos suelen presentar formas orgánicas y texturas delicadas que evocan el paso del tiempo, la memoria o el silencio. Utilizó una paleta de colores contenida y elegante, logrando que sus cuadros parezcan emanar una luz interior. Esta búsqueda de lo intangible lo convirtió en un referente para aquellos que buscaban un arte más espiritual y menos narrativo.
A lo largo de su carrera, recibió importantes distinciones como el Premio de Adquisición del Salón de la Plástica Mexicana y el reconocimiento en diversas bienales internacionales. Su legado es fundamental para entender la evolución de la pintura abstracta en México, y sus piezas forman parte de acervos prestigiosos como el del Museo de Arte Moderno (CDMX) y la Colección de Arte de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP). Es recordado como un "maestro de las sutilezas", capaz de convertir el lienzo en un espejo de la introspección.
En la colección de arte UDLAP se encuentran dos de sus obras las cuales son de Talavera y las cuales llevan el nombre de “El baño de Diana” y “Landrix”.